FEBRERO



Martes 13 de febrero, 11:34 PM



Los tréboles de cuatro hojas ya no sirven,
si abro el paraguas en casa para no me llore el cielo encima,
si solo toco madera cuando paso por debajo de la escalera,
si cruzo los dedos cuando me cruzo con un gato negro.

Tiro la moneda a la fuente y rompo el espejo,
llevo una pata de conejo y me levanto con el pie izquierdo.

Diría que me diste mala suerte 
pero no soy supersticiosa.


Dije que era la última vez que escribía por un amor que ya fue,
y que no hablaría más de ti,
pero a mi mente le gusta sufrir recordándote.

Dije que no se puede romper lo que ya está roto,
que un corazón destrozado podía seguir latiendo.

Pero, 
la realidad es que
lo roto puede quebrarse en pedazos aún más pequeños,
y lo que deja de latir;
está muerto.
Muerto las 25 horas del día, 
los 8 días de la semana, 
los 13 meses del año 
y los 30 días de febrero.


Son las 11:34 de la mañana,
si fueran las 11:11 te hubiera pedido como deseo,
pero siempre que miro al reloj son y 12.
Derramo 139 litros en forma de lágrimas.
Te pude haber amado de 8 maneras diferentes
y gemirte en 18 idiomas distintos.
Hiciste 3000 promesas
y 0 se cumplieron.
Ahora tan solo me descoso 45 veces al día,
reprimiendo sentimientos en 251 latidos.
Te dije te quiero 1000 veces,
y sólo 1001 fueron de verdad.
Me escondo en 4 laberintos a la vez,
y me he perdido 6 veces en la vida,
seguro que 1 de esas fue en tus ojos.
Nado 100 metros antes de ahogarme en mis penas.
He subido 20 veces al cielo,
y he bajado 666 veces al infierno.
Cada 5 palabras maldigo.
Hace 17 años que no creo en el amor.
42 es el número de las veces que he cometido el mismo error.
Tengo 76 borradores a medio terminar, 
80 hablan de ti.
Hace 2190 días que supe quien eras, 
y 212 desde que te conocí.
El 13 da mala suerte,
y odio los 14 de febrero.
El día 32 de cada mes es el único en el que no me atormento.
942 veces he dicho que sí, queriendo decir no,
y 943 he dicho no, queriendo decir sí.
No me permito decir más de 7 mentiras por semana, y esta es una de ellas.
He durado 178 noches seguidas reprochándome lo mismo.
Y cada 2 por 3 digo ¨nunca más¨.


Como la sangre que corre por mis venas.
Estuve ciega durante tanto tiempo,
no sabía de la venda que tenía en los ojos
hasta que me vi en la oscuridad.
Perdía el tiempo contando los balazos,
y me estaban matando las flechas.


Cupido no tiene buena puntería,
y las heridas que deja sólo las cura el tiempo.
Y yo contemplo como pasa,
al mismo tiempo rápido y lento,
por eso es que hoy no quiero perder tiempo en perderme,
si me distraigo y no lo agarro;
vuela.


Te dije que si las circunstancias te trajeran de vuelta,
siempre habría un sitio
aquí,
para ti,
pero mi ego tiene todos los asientos ocupados.


Los ángeles lo llaman placer divino,
los demonios sufrimiento infernal
y nosotros amor.
Ya no gritaré en el desierto tu nombre,
nadie se declarará por ti culpable,
y si me voy,
ya no es porque piense en buscarte.


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